Proteger pintura dañada y juntas frente al chorro

La tolerancia depende del acabado, su estado, la distancia y el accesorio. Para carrocería, STIHL ofrece un ejemplo concreto: chorro plano, ajuste bajo, al menos 30 cm y ángulo suave. No conviertas ese ejemplo de vehículo en una regla para cualquier pintura o junta.

Identifica el acabado

Busca pintura levantada, grietas, sellados envejecidos, juntas sueltas, corrosión y reparaciones recientes. Si no conoces el material o el fabricante no autoriza agua a presión, elige limpieza manual o una alternativa de menor agresividad.

Aplica el ejemplo solo a un coche

Para la guía de STIHL sobre coches, empieza con boquilla de chorro plano, presión baja, una distancia mínima de 30 cm y un ángulo aproximado de 30 grados. Haz primero una prueba breve y no mantengas el chorro fijo sobre pintura, goma o juntas.

Detén ante cualquier cambio

Para si cambia el color, se levanta la pintura, aparece agua detrás de una junta o se desprende material. Seca y documenta la zona y consulta al fabricante del objeto; aumentar presión no corrige un acabado dañado.

Preguntas frecuentes

¿La pintura exterior permite presión alta?

No se puede concluir por el aspecto. Depende del acabado, estado, distancia, accesorio y límites del fabricante; el ejemplo de STIHL se refiere a coches.

¿Puedo lavar directamente una junta?

Evita el chorro directo y sigue las instrucciones del objeto. Una junta deteriorada puede permitir la entrada de agua.

¿Qué hago si se desprende pintura?

Detén la limpieza, seca y documenta el daño. No continúes para igualar el acabado ni aumentes presión.

Fuentes consultadas